Health Information

En sus propias palabras: Viviendo con trastorno de pánico

  • Home
  • Health Information

The more you know about your health, the better prepared you are to make informed healthcare decisions. Our health library gives you the information you need to take charge of your health.

IMAGE

Helen* fue diagnosticada hace ocho años con trastorno de ansiedad de pánico. Después de muchas visitas médicas tratando de descubrir qué estaba mal, ella pudo asemejar sus síntomas con una descripción del trastorno de pánico en su periódico local. Ella compartió su descubrimiento con su especialista, quien la remitió con un psicólogo. El psicólogo confirmo su diagnóstico y la matriculó en un programa de terapia de 17 sesiones que le enseñó a Helen cómo controlar su trastorno del pánico. Ella ha regresado a su estilo normal de vida y es capaz de controlar sus ocasionales momentos de ansiedad con medicamentos.

¿Cuál fue la primera señal de que algo andaba mal? ¿Cuáles fueron sus síntomas?

No podía dormir. Estaba conectada e hiperactiva todo el tiempo. Podía pasarme toda la noche sin dormir. Perdí el apetito. No podía comer. Siempre me estaba preocupando por algo, siempre temiendo que algo fuera a suceder. No quería ir a trabajar. Incluso no quería dejar mi casa. A veces podía tener dolor en el pecho, sudoración y temblor. También tenía un dolor en la espalda. Probablemente esos eran los síntomas mayores.

¿Cómo fue la experiencia del diagnóstico?

Bueno, fui con mi doctor familiar y él pensó que era una enfermedad sanguínea debido a los dolores en mi espalda. Me hicieron algunos ultrasonidos pero el doctor no encontró nada. Así que finalmente me envió con un hematólogo y él me hizo todo tipo de pruebas, pero tampoco pudo encontrar nada malo conmigo. Me hicieron distintos tipos de pruebas.

Un día, estaba leyendo un artículo en el periódico acerca de los trastornos mentales y uno de ellos hablaba acerca del pánico y de la ansiedad. Estos tenían una lista de diez aspectos y todos ellos eran los síntomas que yo tenía. Así que le dije a mi especialista que yo creía que eso era lo que andaba mal conmigo. El me miró medio raro, pero sugirió que me hiciera una evaluación en una instalación de cuidados mentales cercana. Hice una cita con un psicólogo en esta instalación y él hablo conmigo por un buen rato. Le dije algunas de las cosas que estaba experimentando. Le platiqué sobre un episodio reciente en el que mi esposo y yo estábamos en un restaurante y yo me sentí encerrada y tuvimos que salirnos de ahí. Ya no podía soportarlo. El psicólogo me dijo, "Usted estaba teniendo un ataque de pánico."

¿Cuál fue su reacción inicial y a largo plazo al diagnóstico?

Me sentía aliviada porque pensaba que estaba enloqueciendo. Creía que tenía algo malo físicamente. Fue un gran alivio. Sólo agradezco que sea algo que puede controlarse.

¿Cómo se trata el trastorno del pánico?

Justo después del diagnóstico me citaron para una serie de 17 sesiones con un grupo de personas que tenían los mismos problemas. Mi esposo me acompañó porque yo quería que él supiera qué estaba sucediendo cuando yo tenía un ataque de pánico. Al principio, todos estaban callados, pero después de varias sesiones comenzamos a reirnos y realmente nos hicimos amigos. El psicólogo podía darnos información, nosotros podíamos compartir nuestras experiencias, y después de las sesiones teníamos un libro que leer y tarea que hacer. Nos daban preguntas que contestar y hacíamos auto evaluaciones. Los terapeutas siempre nos hacían sentir muy cómodos.

Además de las sesiones, el doctor me dio medicamento para ayudarme a dormir por las noches. Me recetó Zanax, que ayudaba a relajarme para que pudiera dormir. No era un medicamento que causara adicción, por lo cual yo estaba feliz. Lo estuve tomando por un tiempo hasta que pude regresar a mi patrón de sueño normal, después lo dejé de usar gradualmente. Ahora sólo lo tomo cuando lo necesito, que no es más de una o dos veces al año. Sólo lo tomo cuando me siento realmente ansiosa acerca de algo. Funciona en 20 minutos. Otra cosa que hicieron fue darnos un cassette de relajación y lo escucho a menudo. Puedo escucharlo cuando me voy a la cama por las noches, en las mañanas antes de ir a trabajar y cuando regreso de trabajar. Mi esposo también lo puede escuchar conmigo.

No he tenido que regresar a ninguna terapia desde mis sesiones de 17 semanas, hace ocho años. Siento que sé cómo controlarme por mí misma. A veces, si salgo a caminar me ayuda a relajarme.

¿Tuvo que hacer algún cambio en su estilo de vida o en su dieta por padecer el trastorno de pánico?

No realmente. Sólo trate de regresar a mi rutina normal antes de que me enfermara. Unicamente quería continuar con mi estilo de vida normal. El único cambio es que escuchaba las cintas de relajación seguido e iba a lugares; comencé a salir de vacaciones de nuevo y seguí trabajando.

El único cambio en la dieta fue que me pidieron que hiciera seis comidas al día para recuperar el peso que perdí cuando estaba experimentando mis ataques de pánico. Había perdido bastante peso.

¿Buscó algún tipo de apoyo emocional?

Mi esposo y mis hijos fueron de mucho apoyo. También teníamos amigos que eran realmente comprensivos. Mi cuñado era doctor y fue de mucha ayuda.

¿El tener un trastorno de pánico tiene un impacto sobre su familia?

Sólo estábamos viviendo mi esposo y yo en la casa, así que principalmente afectó a mi esposo. Mi familia estaba muy preocupada por mí cuando estábamos tratando de encontrar qué estaba mal. Una vez que me diagnosticaron, ellos me alentaron a regresar a mi estilo de vida normal.

¿Qué consejo le daría a cualquier persona que viva con el trastorno de pánico?

Obtenga ayuda profesional de inmediato. No tenga miedo de admitir que tiene un problema. También puede ser genético, así que el enteder sus antecedentes es útil. Recuerdo que mi mamá siempre tomaba "pastillas para los nervios". Ella tenía algunos de los mismos síntomas que yo tengo. Tienes que aceptarlo porque te acompañará por el resto de tu vida. Sin embargo, es algo que puede controlarse.

*No es su nombre real

Las entrevistas fueron realizadas en el pasado y pudieran no reflejar estándares y prácticas actuales en la medicina. Hable con su médico para conocer mayores detalles sobre cómo esta condición es manejada y diagnosticada en el presente, así como para conocer que tratamientos son los adecuados para usted.