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Un estudio sugiere tomar la aspirina antes de irse a la cama para proteger mejor el corazón

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Un estudio sugiere tomar la aspirina antes de irse a la cama para proteger mejor el corazón

Un pequeño ensayo halló que el fármaco reduce más la coagulación de la sangre cuando se toma de noche que por la mañana

MARTES, 19 de noviembre de 2013 (HealthDay News) -- Una dosis diaria de aspirina se ha convertido en un tratamiento común para las personas con un riesgo alto de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV), dado que adelgaza la sangre y evita que se formen coágulos.

¿Pero es importante a qué hora se toma el fármaco?

Un nuevo estudio holandés sugiere que las personas que toman aspirina antes de irse a la cama podrían recibir una mayor protección contra los ataques cardiacos y ACV.

En la investigación participaron casi 300 supervivientes de ataques cardiacos que tomaban aspirina para evitar un segundo ataque al corazón. En dos periodos distintos de tres meses, la mitad de los pacientes tomaron 100 miligramos de aspirina al despertarse por la mañana, y la otra mitad tomaron la misma dosis antes de irse a la cama.

Los investigadores deseaban observar si tomar una aspirina de noche podría adelgazar mejor la sangre de una persona, y potencialmente reducir el riesgo de ataque cardiaco, señaló el autor del estudio, el Dr. Tobias Bonten, que trabaja en el departamento de epidemiología clínica del Centro Médico de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos.

"Desde los 80, se sabe que los eventos cardiovasculares ocurren con más frecuencia en la mañana", apuntó Bonten. Las horas matutinas son un periodo de actividad máxima de las plaquetas, las células sanguíneas que ayudan en la coagulación, dijo. Los médicos sospechan que esto podría contribuir al mayor riesgo de ataque cardiaco y ACV en la mañana.

La aspirina reduce la actividad de las plaquetas, y así reduce las probabilidades de que esas plaquetas se coagulen en el torrente sanguíneo y produzcan un ataque cardiaco o ACV, según los hallazgos. El estudio fue presentado el martes en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), en Dallas.

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Sin embargo, el momento en que se toma la aspirina no ha atraído mucha atención académica, apuntó el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la Asociación Americana del Corazón.

"En realidad no ha habido estudios que observen el momento en que se toma la aspirina", apuntó Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles. "Uno podría imaginarse que el momento en que se toma la dosis, ya sea la mañana o la noche, no importaría demasiado".

Esto se debe a que la aspirina tiene un efecto duradero sobre las plaquetas, ayudando a adelgazar la sangre durante días después de tomarla, comentó.

"Por eso, antes de la cirugía se indica a los pacientes que no tomen aspirina durante cinco a siete días, y por eso continúa adelgazando la sangre incluso si uno se salta una dosis", explicó Fonarow.

Pero los investigadores holandeses hallaron que tomar aspirina antes de irse a la cama reducía la actividad de las plaquetas más que tomarla por la mañana, aparentemente porque evitaba el aumento matutino normal de la actividad de las plaquetas en el cuerpo.

El equipo también halló que las personas que tomaban aspirina antes de irse a la cama no sufrían más molestias estomacales ni otros efectos secundarios que las personas que la tomaban por la mañana, apuntó Bonten.

Los investigadores también esperaban que tomar aspirina antes de irse a la cama reduciría la presión arterial de una persona, algo que se observó en un estudio español anterior. Pero no hallaron diferencias entre las presiones arteriales de los que usaban aspirina por la mañana o antes de irse a la cama.

Sin embargo, no necesariamente se debe comenzar a tomar la aspirina de noche de inmediato. Fonarow señaló que en el estudio participaron muy pocas personas, y éste no intentó determinar si tomar una dosis antes de irse a la cama proveerá una mejor protección contra los ataques cardiacos y ACV.

"La cuestión clave es si plantea una diferencia suficiente como para traducirse en unos mejores resultados clínicos", planteó.

Fonarow dijo que hasta que se hagan unos estudios de seguimiento de mayor tamaño, las personas a quienes les han recetado aspirina para los problemas cardiacos deben seguir tomándola a la hora del día que más les guste.

Otro estudio presentado en la reunión de la Asociación Americana del Corazón halló que los adultos mayores sedentarios pueden utilizar el ejercicio para ralentizar el avance de la enfermedad cardiaca.

Los investigadores observaron una proteína llamada troponina T para evaluar la tasa de lesiones del corazón en más de 300 personas a partir de los 70 años de edad.

Los médicos hallaron que las personas a quienes se había asignado a un año de actividad física supervisad tuvieron un aumento tres veces más bajo en los niveles de troponina T que las personas que no hicieron ejercicio con regularidad.

"Nuestros hallazgos sugieren evidencia bioquímica que respalda la idea de que nunca es demasiado tarde para comenzar con un programa de actividad física para mejorar la salud cardiaca", enfatizó en una declaración el autor del estudio, el Dr. Christopher DeFilippi, profesor asociado de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland.

Más información

Para más información sobre la aspirina y la enfermedad cardiaca, visite la Asociación Americana del Corazón (http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HeartAttack/PreventionTreatmentofHeartAttack/Aspirin-and-Heart-Disease_UCM_321714_Article.jsp ).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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FUENTES: Tobias Bonten, M.D., department of clinical epidemiology, Leiden University Medical Center, The Netherlands; Gregg Fonarow, M.D., spokesman, American Heart Association, and professor of cardiology, University of California, Los Angeles; Nov. 19, 2013, presentation, American Heart Association annual meeting, Dallas